LA EFICACIA DEL CINE. SEGUNDA PARTE

Por María Paula Alemán


La nueva fórmula para abordar el romance y la sexualidad, es codificada y publicitada por Hollywood con resultados exitosos. Los mensajes de la última década del siglo XX, apuntaban al matrimonio y a su relación directa con la felicidad y el consumo. En este proceso cumple un papel fundamental el star-system: todo ese aparato comercial y mediático, es empleado para proponer a los actores convertidos en "estrellas", en modelos de vida idealizados para ser consumidos. Estos íconos culturales ejemplifican el romance per se, en la ficción y fuera de la pantalla. La industria hace todo lo posible por capitalizar la popularidad del actor al presentarle como a un ser humano ideal y magnífico. Su universo abunda en símbolos que connotan belleza, juventud, riqueza, diversión permanente y consumo conspicuo (Illouz. 2009, p. 60).

Meg Ryan Interview 1989

El star-system hizo posible el trabajo en equipo entre el cine y la publicidad. Dos industrias culturales que se mantienen en auge y crecimiento. Ambas se benefician mutuamente de esta relación. Los ideales de belleza que impulsa la publicidad dialoga en permanente conexión con las fórmulas de amor romántico que elabora el cine. La publicidad es mucho más que vender anuncios en periódicos y, el cine, más que una cantidad de butacas para llenar o suscripciones a una plataforma. Son las gestoras de la cultura que define los mercados. Con ello, Hollywood se torna en una de las industrias más ricas y poderosas con las mismas lógicas de producción y acumulación de cualquier otro entorno capitalista, capaz de definir las formas narrativas del cine mundial y su enfoque.

Hollywood y el éxito del cine

La idea de éxito, según Hollywood, requiere de la convergencia de los elementos ya descritos y de la eficacia para convencer, seducir y someter al espectador al deseo de consumir. Los altísimos réditos esperados tras las ingentes inversiones que respaldan a cada producción, llevan a que cada filme, necesariamente, termine reducido a la condición de mercancía. Así, el amor romántico termina convertido, a su vez, en mercancía e instrumento de consumo. Este se expresa en el cine bajo un aura que impregna dos niveles: el consumo manifiesto y el consumo colateral; estos es, el amor como producto de consumo que, al mismo tiempo, estimula el acto de consumo de otros productos.

When Harry Met Sally... Cartel de la película

En Cuando a Harry encontró a Sally... se presenta de manera explícita la premisa: un hombre y una mujer no pueden ser amigos porque el sexo siempre interfiere. Para demostrarla y hacerla verosímil, se recurre a convenciones como: el star-system, herramientas del lenguaje audiovisual, cierta estética en los diálogos y un universo donde el humor y el romance parecen surgir orgánicamente de una supuesta "naturaleza humana". Es fundamental, en este proceso, definir —y siempre con un tono divertido—, los roles femenino y masculino, así como asociar la experiencia romántica al consumo de espacios tanto públicos como privados. Son elementos importantes, en este sentido, el papel del destino en el camino a la felicidad de los personajes y la ciudad de Nueva York como espacio "aspiracional". Esto último se emplea, por lo menos, desde los días de Luces de Nueva York (Brian Foy, 1929), primer largometraje sonoro. Esa amistad platónica que se convierte en amor, nos deja, además, el mensaje implícito que encontrar el romance y la felicidad requiere tiempo libre y buenos ingresos. Realidades que, bajo el capitalismo, sólo son posibles para una minoría. Así, las élites y la clase dominante, en general, se convierten en un referente.

La convergencia de aspectos conservadores y liberales, pero siempre burgueses, nos revela un filme pensado para un público que vivía un proceso de cambio y que se enfrentaba a la gestación de nuevos valores. La película muestra al amor como un deseo universal, al que se llega por una transacción sexual en la que se canjea amor por sexo o viceversa; la primera opción está destinada para los hombres y la segunda para las mujeres. A pesar de sus innovaciones y aportes al género, prima en el filme la visión conservadora y tradicional del amor, que es puesto a prueba por el tiempo y logra tener éxito gracias al destino. 

La idea del divorcio está presente pero ya no cuenta como tragedia sino como una posibilidad que resulta de juntarse con la persona equivocada. De esta forma, se plante el fracaso amoroso como una oportunidad para encontrar el amor verdadero. Éste y el romance, encuentras su forma definitiva en la vida matrimonial.

Fragmento de When Harry Met Sally...

La eficacia del amor

Cuando Harry encontró a Sally... entre otras cosas, ilustra tres aspectos del cine que dan cuenta de su anclaje con el entorno social y de su práctica significante1: el modo como cambiaron los ideales en torno al amor, la conexión entre romance y consumo, y la presencia de elementos ambiguos que promueven un incremento del consumo.

La eficacia de una comedia romántica está en la verosimilitud de su universo, la identificación del espectador con él y la capacidad de anular los problemas sociales, orientando el sentido de la vida hacia la utopía del amor romántico. De aquí, se garantiza una eventual demanda y, en esa medida, el éxito. Para ello esta industria, cuya influencia está presente en todos los medios de comunicación y un poco más allá, explota la temática del amor para crear consumidores, creando vínculos entre este objetivo y los productos de consumo. Así, el tiempo libre, destinado para la diversión y el ocio, termina ocupado por la industria mediática y la publicidad promoviendo el aprendizaje y adopción de las nuevas normas sexuales y románticas (Illouz, 2009). 

Ryan y Crystal frente al arco de Washington Square

Utopías como esta hacen posible la existencia y permanencia del capitalismo porque cumplen la importante función de construir mercados de consumo, así como mecanismos y relaciones de dominación masiva. Comprenderlas será un paso necesario para destruirlas y transformarlas.


1. La práctica cinematográfica participa activamente en el proceso a través del cual se construyen social e históricamente las significaciones. (Silva Escobar. 2020, p. 26)

REFERENCIAS

  • Illouz, E. (2009). La construcción de la utopía romántica. Buenos Aires: Katz Editores.
  • Silva Escobar, J.P. (2020-08-03). La época de oro del cine mexicano
  • Vixcarra, F. (2020-07-22). "Coordenadas para una sociología del cine"

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